Tío Pepe, quédate
Hoy me asomo un poco por aquí para mostrar mi apoyo al cartel de Tío Pepe. Yo quiero que se quede. Me parece que su aire rancio y su porte erguido son ya inmortales, y que haber sobrevivido a Gallardón le hace merecedor de un lugar bien alto en la Puerta del Sol. No me parece justo que sea Jobs quien se lo cargue (a título póstumo encima) para poner su manzanita mordida, Tío Pepe es una manera divertida y nostálgica de recordarnos que somos un país de vinos únicos como este, que verdaderamente es “Sol de Andalucía embotellado”, hasta en momentos como el de la imagen, en los que la lluvia lo tiñe con tonos grises. Tío Pepe, quédate.


No puedo estar más de acuerdo contigo. Que no nos impongan símbolos extraños y defendamos los nuestros con pasión!. Tío Pepe, quédate.
Un saludo
Yolanda
Gracias Yolanda. Creo que, además, reivindicar una imagen como esta puede ser una buena ocasión para recordar a la sociedad que somos un país de vinos únicos, estupendos y que no deberían quedar en el olvido por mucha tecnología que nos invada. Somos vino, y Tío Pepe forma parte de lo que somos.
Si la botella de Coca-Cola, los botes de Sopa Campbell e incluso la manzanita son emblemas del diseño e incluso del Arte Pop, no menos representativos son nuestro Toro de Orborne y nuestro Tío Pepe.
Ops, disculpa la tardanza en aprobar el comentario, pensé que una vez comentas y yo apruebo, el resto de comentarios no necesitan que le dé al botón… Buena comparación, a mí me parece que también la nostalgia y el hecho de haber sobrevivido a prohibiciones y normativas es meritorio, y si no es ahí, encontrará sitio en otro edificio…
Al parecer tampoco tiene cabida en la plaza la manzana mordida. Yo estoy contigo y con todas aquellas personas que piensan que Tío Pepe tiene que quedarse. Ojalá pueda encontrar esa u otra fachada (en el peor de los casos) de la Puerta del Sol….