RaqueLíquida

El mundo líquido… desde mis zapatos

Anna y Lorenzo, una historia con burbujas

Hace ya unos cuantos años que los anuncios navideños han dejado de ser noticia ¿recordáis cuando esperábamos desvelar en estas fechas quién protagonizaría el anuncio de Freixenet? Atrás han quedado esas mini quinielas, que acompañaban a las jocosas apuestas por averiguar cuál sería el último anuncio del año… Están tan atrás en nuestra memoria como la época en la que había dos cadenas de televisión y, claro, todo el mundo veía las mismas campanadas y esperaba al actor de turno para protagonizar el anuncio navideño.

Ahora las empresas de cava tienen otras prioridades, pero no quieren perder ese halo festivo que rodea a nuestras burbujas patrias, ni tampoco que nos olvidemos de ellos en unas fechas clave para su cuenta de resultados, lo cual es un propósito más que digno. Por eso invierten muchos esfuerzos y mucho presupuesto en lucirse en esta época del año.

Esta vez Codorníu ha querido brillar y ha apostado fuerte con una imagen llena de glamour y despliegue mediático para su spot navideño. Y no lo digo por la fiesta con la que lo presentó en Madrid, repleta de personajes de revistas del corazón, gente guapa y algún que otro título aristocrático, sino porque ha querido apoyarse en un modisto cañí elevado a los altares tras vestir a la futura reina de España: Lorenzo Caprile.

El diseñador ha creado para el spot navideño de Codorníu, cuya protagonista es Anna, una mujer imaginaria que da nombre a este estupendo cava (está muy bueno, es fácil de beber y de encontrar en el supermercado a muy buen precio) un precioso vestido de fiesta de seda con pedrería con el que Anna recorre una fiesta, saludando a conocidos y amigos, con una expresión risueña. Sin soltar la copa, se dirige hacia donde la espera su amado para contemplar juntos las luces de la ciudad.

Moda, estilo y cava se unen en este spot con el propósito de formar un tándem perpetuo, de burbujas y glamour, para animar a un brindis con nuestro espumoso nacional. Más allá de la pura anécdota que supone una colaboración entre diseñador de moda y vino (repetida, por otra parte, hasta la saciedad con otros vinos de diferentes regiones españolas) el anuncio es una expresión del esfuerzo por aunar distinción y vino, y por eso por lo que hay que aplaudir a los protagonistas. Porque Caprile tiene tirón, pero Anna bien merece unos destellos y un poquito de seda.

Navegación en la entrada única

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: