RaqueLíquida

El mundo líquido… desde mis zapatos

Archivar para el mes “noviembre, 2012”

¿No querías cata? pues toma unas cuantas en el aniversario de LaTintorería

Hace ya tres años que un trío de locos del vino, César, Nacho y Flequi, decidieron abrir en Madrid una pequeña tienda de vinos en el local de una antigua tintorería. Esa vieja actividad del local le vino al pelo a la nueva vinoteca, y desde que se abrió, LaTintorería ha sido para mí uno de los rincones donde, de verdad, no solo comprar vino, sino aprender de él.

Esta semana hace tres años que empezó a andar el concepto de LaTintorería, y desde entonces a la primera tienda de la calle Marqués de Zafra le han salido una hermana en Gurtubay (Barrio de Salamanca) y un club de vinos. Los locos Tintoreros no paran de crecer, porque no solo se creen su concepto, sino que saben contarlo y acercarlo al público. Me encanta esa idea que me transmitió Flequi durante una entrevista, en la que me dijo que ellos tenían en su tienda “vinos culturales”. Es cierto, los vinos de LaTintorería son para aprender, para dejarse llevar por sabores nuevos, para romper esquemas, y para disfrutar.

En una antigua bodega… LaTintorería celebra su III Aniversario

Así que, a todos aquellos que me preguntáis dónde catar, cómo aprender más sobre vino, os recomiendo, esta semana, conocer el concepto Tintorero de manos de sus autores y los de los vinos que se venden en sus tiendas. El próximo viernes, en una antigua bodega de Madrid (la más antigua, creo, bodega subterránea en el centro de la capital) habrá una celebración de aniversario en la que bodegueros y vinos ligados a LaTintorería estarán a disposición de los aficionados. ¿No queréis catar? pues aquí hay una buena oportunidad.

Para abrir boca, y para los que ya estén algo iniciados en el vino, os comento que estará el esquivo Raúl Pérez, el encantador Marc Isart (de Bernabeleva) o mi querido amigo Javier Castro con sus Ziries y Navalegua. Por 30 eurillos, vinos complicados de encontrar, marcas desconocidas para el gran público y uvas poco habituales esperan en las copas. ¡No os lo perdáis!

Yo ya lo tengo apuntado en la agenda. ¡Felicidades, Tintoreros!

Probablemente, la leche más cara del mundo

Ahora que ya ha salido mi reportaje sobre la gastronomía ampurdanesa en la revista Sobremesa, me permito pasarme por aquí para hablar de un líquido poco habitual en estos lares:la leche. Y es que econtré una en mi viaje al Ampurdán que merece la pena contar.

Desde hace unos cuantos años la leche que bebo se parece cada vez más al aguachirri, puesto que he tenido una ilógica evolución desde la entera a la desnatada pasando por la semi, con algún coqueteo con la infame leche de soja. Pero en un pueblecito del Ampurdán me encontré con esta leche que, probablemente, se encuentre entre las más caras del mundo. Cara o no (nueve euros el litro), lo cierto es que está para bebérsela.
Esta leche se ordeña cuidadosamente en una pequeña granja, donde el dueño, Manel, se ha empeñado en rescatar del olvido y la extinción unas ovejas que, como son animales de carne, lo de dar leche para ellas es un lujo. Vaya que sí. Las tías solo producen 30 litros por año de un líquido denso, sabroso, jugoso y tremendamente bueno, aunque un solo vaso, me parece a mí, equivale a meterse un bocata de panceta en lo que a nutrientes se refiere. Esta leche es la de Mas Marcé, que recomiendo probar a cualquier lacteoadicto que se precie. Y si no os convence, también las ovejitas de marras dan de sí para obtener de ellas queso y unos yogures que recuerdan a esos griegos que nos venden con nata como los auténticos, cuando la realidad es que los de verdad son, precisamente, de leche de oveja.
Eso sí, para probarla, hay que acercarse a la comarca y buscarla en tiendas próximas a Siurana, que es donde vive Manel con su rebaño, o venir a la capital y probar suerte en Poncelet, que ha conseguido sacar, casi en exclusiva, esta leche de su refugio ampurdanés.

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Mis Pepsis de El Ser Creativo

A modo de Monte Rushmore, y tal y como prometí ayer, he colocado estas latas de Pepsi edición limitada El Ser Creativo, con caretos como el de Ferrán Adrià o Mikel Urmeneta (el diseñador y fundador de Kukuxumusu) para que las veáis. ¡Me encantan!

Me encantan estos botes de Pepsi, los guardaré hasta que me invente un uso divertido para ellos…

Ayer me pasé por el III Congreso de Mentes Brillantes El Ser Creativo, invitada por la única bodega participante este año, Azpilicueta. Además de tomarme alguna copita de su estupendo reserva durante el descanso para comer, participé en el concurso que Pepsi tenía para los asistentes al congreso: proponía un enigma facilísimo y si acertabas y lo tuiteabas, conseguías un lote de latas especialmente diseñadas para el congreso. Me encantaron las latas, con los nombres y caretos de los ponentes, y claro, me lancé a contestar y probar suerte. La hubo (no os creáis que tengo las latas por mi condición de plumilla, no, que me las gané a pulso) y aquí os las dejo, como prometí ayer en Tuiter.

Por lo demás, el congreso fue una lección de esperanza y de alegría no solo para la gente del vino (Elena Adell, la enóloga de Azpilicueta, tuvo una brillante exposición, sin pelos en la lengua, sobre lo que opina del vino en la alimentación), sino para todos aquellos que confiamos en la creatividad como forma de cambiar el mundo. Si puedo, otro año volveré, y no será solo por las latas de Pepsi.

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