RaqueLíquida

El mundo líquido… desde mis zapatos

Ya están aquí… las guías de vinos

Ya están aquí. Como todos los años, vuelven con ilusiones para unos y decepciones para otros. Brillantes, nuevas, distintas cada año, pero siempre iguales. Iguales, pero diferentes. Ya han venido. Están aquí las guías de vino.

Casi como el turrón, como la propia Navidad, las guías ya han venido, con pocas semanas de diferencia, y cada una se vende a sí misma lo mejor que sabe: que si el vino español a examen, que si la guía de los vinos extraordinarios, que si la guía de los vinos de menos de 10 euros, la guía de los mejores vinos calidad precio… guías, guías, guías… y yo no puedo dejar de preguntarme ¿para qué, si cada vez parece que nos interesa menos leer sobre vino?

Decía en un tuit una empresa malagueña ligada a un (ex) gurú del vino español que, según, entiendo, estudios propios, solo un 8% de los que compran vino han leído alguna revista o guía especializada. ¿Qué pintan, pues, tantos productos en el mercado? Para eso tenía otra respuesta otro gurú (no ex, de momento) del vino: ese 8% influye en todo el resto, provocando que la verdadera razón por la que uno se “guía” para comprar, el boca a boca, venga, de un modo u otro, condicionada por esa minoría.

No sé vosotros, pero a mí me encanta pensar en el poder de las minorías. Y no solo porque yo podría incluirme en uno de esos grupitos que en el vino llamamos desvergonzadamente “prescriptores”. Me gusta pensar que en el complicadísimo mundo del vino entendido como cultura, ciencia tradición y no solo disfrute hay quien sí se rompe los cuernos para tratar de sacar algo en claro y contárselo al lector y posible consumidor. Que hay gente que se patea zonas vinícolas para encontrar tesoros y descubrir quién hace bien esto y quien no tanto lo otro. Gente que entiende, vamos. Y que luego, con más o menos pelos en la lengua, lo cuenta sin adornos innecesarios.

Y ahí es donde esas guías, esos productos con un toque autobombístico para las bodegas y los propios catadores (“yo he catado más que tú; ya pero yo tengo solo los mejores vinos; ya pero tú no incluyes un índice c

on los de mejor calidad precio”… el “y tú más” puede ser infinito) tienen una utilidad que te cagas. Por lo menos para mí, que soy esa minoría influyente (ja!) la tienen. Y no es que me esté haciendo la juez y parte, no. Es que yo leo guías antes de comprar vino.

Es que yo tengo mi guía de cabecera.

Sí.

Después de examinar productos, me quedo con una que es la que sirve a mis propósitos. No importa cuál sea, porque la que me gusta a mí, me gusta por mis propias razones.

Guía de vino

Esta guía me gusta, sí…

 

Y desde mi posición privilegiada (conozco a gran parte de los catadores que firman esas guías) elijo la que más me conviene. Como hacen los liberales leyendo El Mundo o los “progres” comprando “Público” (ay no, que Público ya no se vende).

Y eso mismo es lo que recomiendo a quien me lea. Si os interesa el vino tanto como para compraros una guía (se puede vivir sin ella, os lo aseguro, y degustar un Palo Cortado Obispo Gascón con toda la satisfacción del mundo), elegid una, que os mole por el estilo, el formato, la foto chula de portada, yo qué sé… y dejaos influir por ella. Si no os convence, hay más. Vaya que sí.

Porque en el momento en que empecéis a ver que EL MISMO VINO tiene puntuaciones distintas (a veces taaan distintas) según la guía, os puede dar un pampurrio. Y lo que no queremos es perder ni un (NI UNO) consumidor más.

Eso sí, si después de cotillear unas cuantas no os convence ninguna, siempre queda el boca a boca… y dejar de pertenecer a esa minoría que sí se deja aconsejar.

Navegación en la entrada única

6 pensamientos en “Ya están aquí… las guías de vinos

  1. Debo disentir, Raquel.
    Comprar una guía de vinos, incluso hojearla, no es leer sobre vino. Es dejar que otros señores, que dicen que saben más que tu, y que financian parte de sus publicaciones con el dinero de las bodegas cuyos vinos salen en las guías, decidan por ti que vinos comprar.
    Comprar y consultar guías sobre vino, creo que más bien reducen tu aprendizaje. En lugar de leer sobre bodegas, añadas, cultivos, métodos de elaboración, probar y decidir…dejas que otros decidan por ti.
    Si, vale, como herramienta para conocer novedades y demás puede valer. Pero para eso prefiero una lista de novedades, sin puntos y sin opiniones.
    Saludos.

    • Smiorgan, gracias por la consideración y por exponer aquí lo que piensas.
      Creo que con tu opinión expresas la de mucha gente que está cerca del vino y es entendida o aficionada: que los entendidos en vino, catadores profesionales o escritores quieren decidir por ti y que están de una forma u otra condicionados por quienes les dan de comer, las bodegas.
      He de decirte que no comparto contigo esa opinión para todos los profesionales que hacen guías, y fíjate que digo para todos porque según el crítico puedo tener dudas. Pero creo que consultar una guía y leer un buen reportaje sobre una zona vinícola sí es leer y aprender sobre vino, lo que en ningún caso ha de dejar fuera de juego al criterio personal. A mí las guías me sirven para descubrir esas novedades e incluso para comparar lo que yo opino de un vino con lo que opinan los catadores en cuestión, y ambas conclusiones no son siempre las mismas. Pero eso no le quita utilidad a la guía como herramienta de aprendizaje. Es mi opinión, pero vuelvo a decir que, como periodista que soy, estoy en riesgo de ser considerada juez y parte, aunque yo no puntúe y raras veces publique notas de cata de mi autoría.

      • Hola Raquel.
        Es un gusto participar en tu espacio y departir en el.
        Efectivamente, ya digo que, como medio y forma de conocer novedades, una guía es una buena herramienta. Y que no todas las guías son iguales es verdad.
        De hecho, ahora mismo recuerdo un par de guías, que podríamos decir “no al uso”, como “El vino lo dejo en tus manos” y “Vinum Nature”, que aportan un poco más que otras.
        Lo que no acabo de ver es como una guía, como simple listado de vinos y bodegas, con unas puntuaciones, enseña algo sobre vinos. Si quiero aprender sobre La Rioja, miro la web de su DO, leo sobre sus bodegas, sobre su historia, pruebo sus vinos, y me creo una idea.
        No se, una guía (y ojo, tengo varias, la última de 2009, eso si, jeje), no me aporta nada más que saber que existe tal bodega o tal vino. Que como dicen más abajo, eso en estos tiempos, ya es bastante.
        Por otro lado, acepto lo que dices sobre que no todos los profesionales que hacen guías son iguales. Y desde luego, no digo que todo esté sesgado. Pero el consumidor de guías debe ser crítico, y saber, o pensar al menos, sobre quien paga lo que lee.
        Saludos.

      • Totalmente de acuerdo en esa última afirmación. Como consumidores, hemos de exigir calidad y coherencia. Yo no digo que solo haya que tener o leer guías para aprender sobre vino, a eso se aprende bebiendo y viajando, y leyendo más cosas que una guía. Pero como punto de partida para ayudar a descubrir y a crear criterio, afín o dispar del que tiene el catador, son una buena herramienta. Luego cada cual tiene la última palabra, y lo ideal es que cada uno conforme un criterio propio. Es ahí donde les veo toda la utilidad, mucho mejor que partir de la nada… Está claro que es únicamente mi opinión, no una norma.

  2. José Luis Murcia en dijo:

    Las guías son muy útiles como referencia. Todas ellas, independientemente de que estemos de acuerdo con sus puntuaciones o sus criterios, sirven para descubrir nuevos vinos, para hablar sobre ellos y para disentir, por qué no, con lo que dicen los que catan y puntuan en ellas. Son además un importante escaparate para la gente de fuera que quiere saber de vinos de aquí. Igual que hago yo con las guías francesas, norteamericanas o australianas. ¿Pocos y cabreados? Mejor pocos y creciendo, ya que las últimas noticias apuntan a una levísima recuperación del consumo. ¡Ah! Y en plena crisis.

    • Gracias por comentar, José Luis. Muy de acuerdo contigo en esa utilidad de las guías como referencia. Después es imprescindible tener un criterio propio, elegir lo que uno prefiere, sea o no el favorito de una u otra guía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: