RaqueLíquida

El mundo líquido… desde mis zapatos

Archivo para el día “febrero 11, 2013”

Blogueros entusiastas

La semana pasada tuve la oportunidad de juntarme con un grupo de gastro y vinoblogueros de muy distinto pelaje para catar todos juntos los vinos de una bodega de Rioja, y la verdad es que la experiencia, pese a la disparidad de procedencias y criterios, fue muy agradable.

Me encanta cómo el vino suele unir a la gente, cómo puede ser el centro de una conversación entre desconocidos al principio y tornarse en el acompañante de una charla de amigos. No sé, me alegra pensar que el consumo de vinos en este país tiene todavía un puntito de esperanza.

Hace unos días esta situación de cercanía ocurrió en Madrid durante la cata a la que convocó Bodegas Berceo (de Haro, en plena Rioja Alta, cuna de vinos clásicos de esos que no están nunca de moda, pero tampoco pasan) y a la que acudieron blogueros gastronómicos entusiastas que enarbolan eso de “yo no entiendo de vino, pero me gusta (pues claro, hombre, ¡a divertirse!), blogueros más entendidos (algún sumiller con el prurito escritor, algún catador experto metido a “eso de las redes sociales y los blogs”, algún geek al que le gusta el vino “cada vez más” y hasta una bloguera de moda que se atrevió a mojarse y acudir a la llamada del vino. Porque el vino también tiene su glamour, oye, y aprender un poquito a mirarlo, olerlo y apreciar sabores da un puntito de distinción que no sobra en cualquier encuentro social. Y porque además, lo quieran o no ministerios talibanes, es cultura. Con alcohol, sí, pero cultura. Todos estos personajes, entre los que me cuento, claro, pasamos un buen rato discutiendo, charlando con el de al lado, sorprendiéndonos ante el degüelle que hizo Víctor, sumiller de Vadebaco, de un vino del 85… pero sobre todo, charlando, conociéndonos, intercambiando ideas. No importaba quien no supiera lo que era una barrica de roble Allier, o la filoxera… ni siquiera dónde está Haro o para qué sirve un corcho tecnológico que no es naturar; lo que nos unió fue el vino, durante un ratito en el que, quien más, quien menos, disfrutó con su copa delante.

Después de la cata fueron muchos los que agradecimos al convocante la experiencia, y me atrevo a pensar que no fue solo un cumplido. Creo que pasaron un buen rato, como yo, charlando entusiasmados con una copa en la mano, aunque muchos no tuvieran claro cómo hacer ni qué es una nota de cata.

Ni falta que hace.

Cata Bodegas Berceo en Vadebaco, 6 de febrero de 2013

Aquí todavía están serios escuchando al dueño de la bodega, Primitivo Gurpegui, pero luego se animaron

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