RaqueLíquida

El mundo líquido… desde mis zapatos

Archivar para el mes “marzo, 2013”

Álvaro Palacios, a escena

Esta semana he podido ver en escena a Álvaro Palacios y comprobar la distancia que marca respecto a otros enólogos y bodegueros en España. Su vocación es la de los grandes vinos, esos vinos míticos (L’Ermita, Finca Dofí, La Faraona, Moncerbal, Las Lamas) que cuando los pruebas no se olvidan, sin nada que envidiar a otros que llevan los envidiados apellidos de Grand Cru. Álvaro es un Grand Cru del vino español, al que creo que hay que estar agradecidos, no solo por cómo elabora vino, sino por cómo lo entiende. Aquí os muestro algunos momentos de una cata que impartió para 230 restauradores y sumilleres en Madrid y a la que yo pude colarme y tomar estas imágenes desde la primera fila. Creo que sus expresiones muestran la capacidad de este riojano para hacer grande el vino español. Ojo, no digo que sea el único, pero sí es uno de los imprescindibles. 

En las imágenes aparece también su sobrino, Ricardo Pérez, creador de vinos en Bierzo y cuyo talento está detrás de joyas de finca como los tintos Las Lamas, Moncerbal o el grandioso La Faraona. Ambos forman un tándem genial en el Bierzo. A Ricardo, más joven, no hay que perderle de vista, y comenzar por probar sus Pétalos del Bierzo para empezar a entenderle.

Álvaro Palacios muestra en sus mil caras la pasión por el vino que ha hecho de él un enólogo diferente

Álvaro Palacios muestra en sus mil caras la pasión por el vino que ha hecho de él un enólogo diferente

Gracias, René

Gracias, René

Hace ya casi un año que coincidí con René Barbier en una feria y me prometió que me enviaría el libro de su bodega, lleno de recuerdos y fotos que son un testimonio cercano sobre cómo el Priorato, de ser una región deprimida, pasó a convertirse en una de las zonas vinícolas más apreciadas por los bebedores de vino (y los críticos, y las revistas). Cuando René empezó ahí, junto con Álvaro Palacios o Daphne Glorian o José Luis Pérez, a todos los llamaban locos. Hoy muchos quieren ser como ellos.
Después de nuestro encuentro el libro no llegaba y pensé que lo había olvidado, pero creo que volvió a recordarlo cuando nos encontramos hace unos días en Madrid, él venía a recoger un premio por su Espectacle y yo iba a ver quiénes eran los premiados…
Hoy ha llegado el libro, y una sonrisa se ha dibujado en mis labios. Tengo mucho cariño a René, es un tipo muy especial y sus vinos son muy parecidos a él, difíciles, tímidos al principio, que necesitan tiempo, paciencia, pero grandes después, cuando la cercanía y el tiempo han hecho su trabajo.
Gracias René, por el libro, y gracias por acordarte y reírte conmigo de vez en cuando.

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