RaqueLíquida

El mundo líquido… desde mis zapatos

Archivo para la etiqueta “Jay Miller”

El bloguero que destapó la polémica del vino español

Hoy me asomo rápidamente al blog para reflexionar sobre un asunto que ha dejado, imagino, sin habla a muchos en el mundo del vino. El encargado de catar vinos españoles para la prestigiosa publicacón estadounidense The Wine Advocate, Jay Miller, conocido por el sector como el “hombre de Parker” (Parker es el fundador y propietario de la revista), de quien se dice que hace y deshace en el mercado yanki, ha cesado en sus responsabilidades tras verse envuelto en un escándalo que pone en duda la integridad de sus puntuaciones.

Bloguero, ¿y qué?

Más allá del bombazo en sí que esto supone y del montón de consecuencias que desatará, con el otro montón de comentarios (muchos del tipo “se veía venir”, “yo esto ya lo sabía” y demás, sin que nadie en España, a excepción de la publicación especializada “Elmundovino“, y ésta muy levemente, haya levantado la liebre), sobre lo que quiero llamar la atención es sobre que ha sido un blog, y un bloguero, para más señas, el que ha insistido, investigado, preguntado, tomado en serio su papel, para sacar a la luz esta enorme, parece, farsa. Sí sí. Un bloguero. No un gurú del vino de los que tenemos aquí, ni un periodista de investigación, ni, por supuesto, una bodega. Un bloguero llamado Jim Budd, que destapó poco a poco un entramado de intrigas y presiones dignas de una peli de mafiosos que ha terminado desencadenando un pequeño escándalo, del que aún no se tienen claras las consecuencias.

Jay Miller, a la derecha, y Pancho Campo, los dos protagonistas del escándalo del vino español

Jay Miller, a la derecha, y Pancho Campo, los dos protagonistas del escándalo del vino español

Toda una lección para aquellos que desconfían de que un bloguero puede ser también un tipo con vocación de servicio público, de honradez para con sus lectores y seguidores, y una lección precisamente para otros blogueros que solamente saben repicar lo que les cuentan por notas de prensa o pintar de colores algún eventito donde se dejan aparecer.

El mundo del vino se merece gente honrada, y si ya la honradez de los periodistas normales se pone muchas veces en entredicho, no quiero comentar la de aquellos que nos dedicamos al vino, la gastronomía… Pues sí, hay blogueros del vino, como hay periodistas del vino, HONRADOS, y que no pierden de vista su vocación, su imagen y su objetivo cara a los lectores, que son los que importan. En papel, en bytes y, claro que sí, en blogs.

Reflexiones sobre el poder de la crítica vinícola

Estos días ando ocupada preparando un vídeo entre didáctico e informativo (y por supuesto, muuuuuy básico, hace mil años que no toco una editora, casi desde la facultad) sobre la fabricación artesanal de barricas. Las imágenes las tomé en Francia y, aunque daré más detalles, se trata de un ejemplo que en muchos más lugares se hace a otra escala, pero creo que es interesante ver cómo hacer barricas sigue siendo un trabajo ligado a un artesano e insustituible en gran parte de su proceso por máquinas.

Ahora también ando preparando unas preguntas para el crítico vinícola estadounidense Jay Miller. Es un psicólogo clínico que se apartó de estas lides para dedicarse al vino, primero vendiéndolo y luego catándolo. Trabaja para una de las publicaciones más influyentes de los Estados Unidos (llamada Wine Advocate) y con el gurú más famoso que tiene el mundo del vino: Robert Parker. Sus puntuaciones son realmente influyentes, hasta el punto de recordar a aquel dedo hacia arriba o hacia abajo que mostraban los emperadores en el circo romano. Al tiempo que escribo algunas preguntas que no sé si haré, yo misma me interrogo sobre el poder de estos críticos, en ocasiones no buscado, y sobre el efecto que tienen en la comercialización. Aquí en España este fenómeno no es tan acusado (de hecho creo que ni es, más allá de alguna publicación en diarios) y me planteo que nos haría falta conocer (y beber) más vino para que sucediera algo parecido al “fenómeno Parker”, en el que sus puntos cercanos al cien son como una bendición que asegura las ventas en el mercado estadounidense, un trozo de tarta más que jugosa para nuestros bodegueros.

Pues eso, sigo pensando… más a la vuelta de Enofusión, que es donde estará el señor Miller hablando de vino.

Navegador de artículos

A %d blogueros les gusta esto: